La semana pasada me dieron una muy feliz noticia. Y no, no voy a tener muchos bebés guapos y de sonrosadas mejillas. Ni voy a ser muchimillonaria. Algo mejor (al menos en el ámbito académico): Me han admitido en el Máster de Guión, Narrativa y Creatividad Audiovisual en la Universidad de Sevilla.

Y eso significa que estas líneas las estoy escribiendo con el culito reposado en mi sofá sevillano mientras que los 50mb que me ofrece Ono hacen magia.

En mi estancia sevillana, acompañada de Álvaro (mejor gamer, mejor persona, mejor compañero de piso pero peor cocinero), nos hemos dedicado a tener las cosas claras en cuanto a la convivencia: yo cocino y él friega. Aquí no hay machismo ninguno. También vemos series, vemos Divinity como las señoronas que somos y contemplamos como nuestro maravilloso termo pierde agua. Todo fantástico.

También decidimos coger un bus para ir a ver La Giralda y, como siempre que la orientación depende únicamente de mi, vimos de todo menos La Giralda.

Y el veredicto es que estamos totalmente enamorados de Sevilla.

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